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Historias no contadas – Corruptelas de la misión deportiva en Venezuela

Historias no contadas: Corruptelas de la misión deportiva en Venezuela
Publicado el Sábado, 27 Julio 2013 18:57
Por Uberto Mario*

Los cubanos no inventaron la corrupción, pero han aprendido muy bien a
diseminarla y afincarla por donde quiera que pasa un colaborador en
cumplimiento de misiones fuera de la isla. He llegado a pensar que
debería registrarse como una asignatura dentro de los perfiles de
colaboración en el exterior.

En todos los países que visité en funciones de reportero o personal de
confianza de la inteligencia cubana, muchos fueron los casos de
corrupción que pude comprobar y hasta trabajar como en funciones de agente.

La misión deportiva cubana en Venezuela no es la excepción.

El movimiento deportivo cubano fundó a inicios de la década del 90 la
entidad comercializadora CUBADEPORTES S.A., un organismo que se ha
encargado de vender entrenadores, científicos y metodólogos por los
cinco continentes, especialmente en Africa y Latinoamérica.

Esa oficina ha sido un manjar para muchas corruptelas, pero a la vez la
guillotina para ex presidentes del Instituto Nacional de Deportes
(INDER), funcionarios y enviados al exterior, quienes se han enriquecido
a manos llenas con el dinero supuestamente destinado al pueblo. Por la
presidencia de CUBADEPORTES han pasado muchos cuadros del INDER, hoy
sustituidos por mal trabajo o desvío de recursos.

Si a alguien le asalta la duda, podría preguntarle a Conrado Martínez
Corona, Humberto Rodríguez, Reinaldo González, Vinicio Quevedo, Roberto
González o al mismísimo Alberto Puig de la Barca (aunque se infiltró en
la contrarrevolución, es oficial de la inteligencia y fue de los más
corruptos en CUBADEPORTES). No importa que Puig de la Barca fuera
Comisionado Nacional de Boxeo en Cuba, lo cierto es que lo tuvieron que
“bajar”, porque ya era mucho y podía perjudicar a su “padrino” José
Ramón Balaguer Cabrera.

Desde que llegue a Venezuela como periodista deportivo, enfrente a estos
malechores, que detrás de un cargo, un carné del Partido Comunista o la
confianza depositada en ellos, fueron robándose de a pedacitos el país.

Durante el verano del 2000 viajé a Venezuela como enviado de Radio
Rebelde para darle seguimiento informativo a 27 entrenadores cubanos que
desde antes de la llegada de Hugo Chávez al poder venían laborando en
ese país, especialmente en Valencia y Caracas. Allí me encontré con uno
de los personajes más corruptos que ha tenido el movimiento deportivo
cubano en todos los tiempos, Lázaro Costa, ex jugador de polo acuático.
Nunca ha sido sancionado y de Venezuela pasó a Ecuador como “medida
disciplinaria”.

Llegué al Instituto Nacional del Deporte de Venezuela (IND) a trabajar
directamente con el entonces presidente de ese organismo, Raúl Enrique
Salmerón, un militar chavista y golpista, de formación comunista
adquirida en la Habana durante los años 60. Fue así que conocí al señor
Costa y durante tres meses trabajamos juntos. La orientación de
CUBADEPORTES fue que yo viviera en el apartamento que tenía asignado
Costa, pero se negó rotundamente.

Era muy sencillo explicar su negativa. Costa tenía allí viviendo con él
a su amante, una entrenadora de gimnasia rítmica, lo que estaba
prohibido por los cánones oficialistas. Fui ubicado entonces en una
suite del Hotel Uslar, la misma que compartiría con Alberto Juantorena
durante sus intermitentes visitas a Caracas.

Sueldos retenidos

Nunca pude ni siquiera llegar al apartamento de Costa, porque en uno de
sus cuartos tenía un almacén con lo que compraba con el dinero que le
negaba a sus entrenadores, quienes al momento de mi llegada cumplían
cinco meses sin recibir sueldo alguno.

Arribé en julio del 2000 y desde el 1ro de marzo los entrenadores no
cobraban mientras Costa viajaba, con los bolsillos llenos, junto a su
amante y Salmerón a la isla Margarita, casi todos los fines de semana.
Cuando los entrenadores le preguntaban por su salario, alegaba que
estaba con el Presidente del IND recorriendo los estados y preparando la
llegada de los primeros 300 colegas para principios del 2001.

Informé sobre las tropelías de Costa a la dirección de CUBADEPORTES y
también a los oficiales de la Inteligencia que me atendían en Caracas y
en La Habana, pero las cosas siguieron igualitas.

Un día coincidí en Caracas con Juantorena y le comenté sobre el asunto.
Me respondió: “Periodista, no te metas en eso, lo tuyo es entrevistar a
nuestros entrenadores y disfrutar aquí en Caracas… Recuerda que tú eres
de provincia, ¿te imaginas cuántos de los titulares de Radio Rebelde
quisieran estar aquí por ti?”

Ese mismo año, Salmerón dejó la presidencia del IND para lanzar su
candidatura como alcalde del municipio Guaicaipuro, en el estado
Miranda, puesto que ganó en las elecciones. Por cierto, en el 2005 fue
acusado por el ministerio público por altos incidentes de corrupción
probada.

Malos pasos y otras andanzas

No sé si en estos malos pasos de Salmerón tuvo responsabilidad Costa.
Pero lo que sí descubrí fueron pruebas de que el apartamento donde vivía
Costa con su amante (y que era propiedad del gobierno chavista), fue
vendido por Salmerón en $125,000 dólares, repartiéndose el dinero entre
ambos. El ex polista partió con su tajada a La Habana y aquí no ha
pasado nada hasta los días de hoy. (El informe sobre esta transacción lo
entregué a La Habana de inmediato gracias a la colaboración de una
fuente cercana a Costa).

Fue entonces que me pasaron a cubrir la Misión Médica cubana y me
limitaron mis recorridos con Juantorena.

El 9 de abril del 2001 llegó a Caracas el primer grupo de 300
entrenadores cubanos que trabajaría en Venezuela. La bienvenida oficial
les fue dada por el presidente Hugo Chávez, quien ordenó encadenar a los
medios de comunicación para transmitir la bienvenida.

Unos días después llegaron al estado del Táchira los 30 colaboradores
deportivos que trabajarían allí. En la comitiva viajaron Juantorena,
Costa y varios de sus asistentes. Ambos hicieron hasta lo imposible para
que yo me fuera del Tachira, pero no pudieron, considerando que yo tenía
una misión de inteligencia asignada. No estaba presente cuando ellos
hablaron, pero le debo la información al colega Jorge Alvarez, quien
llegaba de nuevo jefe de la misión deportiva cubana.

A finales de abril del 2001 me fui a Maracaibo, enviado a trabajar al
Instituto de Deportes del estado Zulia (INDEZ). Ya era gobernador allí
Manuel Rosales, quien perdió las elecciones presidenciales contra Chávez
en el 2007 y hoy vive exiliado en Perú.

Juantorena, con el corazón y las manos

El Presidente del INDEZ era nada menos que Temistocles Cabeza, comunista
venezolano y joya de la corrupción venezolana. Un hombre que además de
gran amigo de Juantorena, fue su más fiel compinche en los acciones
corruptas del niño mimado de Fidel Castro, sí el mismo que corrió en
Montreal con “el corazón en la mano” en la Olimpiada de 1976.

Por esos días de mayo del 2001, Raúl Castro autorizó a través del
entonces vicepresidente Carlos Lage que Juantorena se mudara a una casa
en el municipio Playa, pero resultó que el inmueble tenía serios
problemas de plomería y construcción.

Entonces sucedió que el ex campeón tomó “prestado” el dinero de los
entrenadores cubano del Zulia y lo empleó para llenar un contenedor de
materiales constructivos y muebles de todo tipo para su nueva casita en
Miramar.

Un PC (personal de confianza de la inteligencia) me entregó todos los
detalles del escandaloso desvío de recursos. Pero como siempre sucede,
no se podía manchar a una gloria del atletismo cubano y lo informado a
La Habana todavía debe estar guardado o fue tirado al cesto de la basura
por alguno de los beneficiados. Porque en ese contenedor también iban
buenos regalos para Puig de la Barca y Humberto Rodríguez.

Mientras tanto, nuestros 27 entrenadores en Venezuela no vieron un
bolívar hasta diciembre del 2001.

En una próxima entrega les contaré sobre la corrupción en las misiones
médicas en Venezuela, que no es poca cosa.

*Periodista radial y ex agente de la inteligencia cubana bajo el alias
de “Marcos”. Fue captado por el MiNINT en febrero de 1987, labor que
desarrolló hasta su deserción en Venezuela en el 2003. Actualmente
reside en Miami.

Source: “Historias no contadas: Corruptelas de la misión deportiva en
Venezuela” –
http://cafefuerte.com/cuba/noticias-de-cuba/sociedad/3034-historias-no-contadas-corruptelas-de-la-mision-deportiva-en-venezuela

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