Corrupción – Cuba – Corruption
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendar
November 2013
M T W T F S S
« Oct   Dec »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  
Translate (from Es)
Archives

Misión imposible: eliminar el secretismo en la prensa cubana

Prensa, Periódicos, Periodismo

Misión imposible: eliminar el secretismo en la prensa cubana
Los periodistas en Cuba no son profesionales de la información, sino
soldados de la orientación revolucionaria y la educación política
Eugenio Yáñez, Miami | 07/11/2013 9:44 am

Una vez más, el vicepresidente Miguel Díaz-Canel tiene que hacer el
ridículo llamando a la prensa oficial a una misión imposible: terminar
con el “secretismo” que la caracteriza.
El segundo al mando en el Estado y gobierno cubano, a cargo de las cosas
menos importantes en el país, dice que en los medios del régimen “debe
prevalecer el equilibrio entre lo positivo y lo que no se hace bien, de
forma que la prensa pueda contribuir con sus análisis e investigaciones
a impulsar la solución del mayor número de problemas”.
Correcto solo en la superficie lo que señala el vicepresidente, que no
menciona las causas de ese secretismo que impide solucionar problemas.
Dijo que ocurre porque “en determinados sectores (…) sus directivos se
oponen a dar informaciones de diversos temas”. Como si no hablara de
Cuba, sino del planeta Júpiter o de la isla de Tonga.
Porque es válido preguntar: si esos directivos, que no son entes
abstractos, sino “cuadros” del Estado, gobierno y partido, se oponen a
dar información, ¿qué hacen el Estado y el gobierno, de los cuales
Díaz-Canel es primer vicepresidente? ¿qué hace el partido comunista, del
cual es miembro de su buró político?
¿Cuántos dirigentes del Estado, gobierno o partido han sido “tronados”,
demovidos o sancionados por no brindar información oportuna, veraz y
completa a la prensa?
Como eso nunca ha ocurrido en más de medio siglo, el discurso del
vicepresidente queda en pura demagogia: “el debate, el intercambio y la
polémica deben estar presentes en la labor cotidiana de cada
periodista”. Sin embargo ¿cómo podrían los periodistas debatir,
intercambiar o polemizar si no existe información clara y abierta?
Si situaciones como esas hubieran ocurrido en la antigua Grecia, jamás
hubiéramos sabido de Platón, Aristóteles y Sócrates. Problemas reales
requieren soluciones reales, no discursos abstractos ni palabras vacías.
Soluciones que no hay, aunque algunos ilusos creyeron que con el
congreso de la Unión de Periodistas las cosas cambiarían. Pero la vida
sigue igual. O peor.
Es significativo algo que la misma prensa que debería luchar contra los
malos hábitos que se le señalan no demuestra asimilar: dijo el
vicepresidente que “los medios provinciales, fundamentalmente, tienen un
trabajo más consolidado en el tratamiento con enfoques críticos del
acontecer de sus respectivos territorios”.
Interesante. Aunque nadie se pregunta por qué. Simplemente, se acepta
que es así porque así lo declaró el orador, y todos felices como
lombrices. Y nadie se plantea, por ejemplo, cuál es la responsabilidad
del Departamento Ideológico del Partido en esta realidad.
Se dice que debe haber debate, intercambio y polémica en la actividad
cotidiana de los periodistas. Sin embargo, ante la aplastante realidad
de que los medios provinciales y locales, con muchos menos recursos que
los nacionales, están más a tono con las realidades de sus territorios
que lo que lo están los nacionales con las del país, ningún periodista
se pregunta por qué, y mucho menos se atreve a comentar sobre ese tema.
Para ser honesto, pienso que nada se resuelve crucificando periodistas
oficialistas. Tal vez ni hasta al propio orador, que perdió una
maravillosa oportunidad de haberse quedado callado, pero no tuvo más
remedio que hablar en Holguín: ese es el precio de una vicepresidencia
adjudicada, porque no fueron los votantes cubanos quienes le eligieron.
Los periodistas en Cuba no son profesionales de la información, sino
soldados de la orientación revolucionaria y la educación política. La
prensa de los Castro no existe para informar, opinar o debatir
libremente, sino para “educar” a la población de acuerdo a los intereses
del partido, sean los famosos lineamientos, los cinco espías, o el
“criminal bloqueo”, como actualmente, o como fue en otros tiempos la
ofensiva revolucionaria, la zafra de los diez millones, la cantaleta de
que la deuda externa era impagable, Ubre Blanca, las microbrigadas, los
contingentes, la escuela en el campo, lo de “ahora si vamos a construir
el socialismo”, el plátano Microjet, la revolución energética, o
cualquier otra cosa que inventaran.
Ahora en estos días el partido impone destacar la supuesta aplicación
perfecta de los lineamientos surgidos del sexto congreso, las ventajas
de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, la lucha contra la
carencia de valores morales y cívicos en la sociedad, o la eliminación
del secretismo en la prensa. Hasta que surja un nuevo tema. Ya casi no
se habla del fraude escolar, que semanas atrás parecía lo único que
interesaba destacar. Pero ya pasó el embullo con esa consigna.
Para la prensa del régimen siempre harán falta nuevos temas y alborotos.
Porque no puede hablar del buque norcoreano capturado en Panamá con
armamento procedente de Cuba, del cólera y el dengue, de los bajos
salarios, de la corrupción, de los abusivos precios estatales, de las
indisciplinas, del aniversario del ridículo militar en Grenada, del mal
estado de millones de viviendas, de las arbitrariedades del gobierno, de
la represión, del estancamiento de la agricultura, de la falta de
productividad, de las arcas vacías del gobierno, de la deuda externa, o
de que los cuentapropistas son siempre mucho más efectivos y eficientes
que las empresas estatales, en cualquier actividad que compitan.
Entonces, si no se puede hablar de temas verdaderamente importantes y
trascendentes para el país y para los cubanos, lo más conveniente
resulta hablar de otros secundarios y que no le interesan a nadie, como
ahora este de pedir públicamente, por enésima vez, terminar con el
secretismo en la prensa.
Aunque, en privado y en voz baja, se “oriente” que no se vayan a tomar
demasiado en serio la consigna, porque si de verdad se hiciera la prensa
“revolucionaria” no podría existir.
Así que tampoco hay que exagerar.

Source: “Misión imposible: eliminar el secretismo en la prensa cubana –
Artículos – Cuba – Cuba Encuentro” –
http://www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/mision-imposible-eliminar-el-secretismo-en-la-prensa-cubana-314911

Tags: , , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *