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Las quejas de los cubanos por restricciones aduaneras

Las quejas de los cubanos por restricciones aduaneras
Rompen la barrera del miedo y escriben al periódico estatal Granma para
señalar que las medidas son “incomprensibles.
domingo, julio 20, 2014 | CubaNet

Tanto la prensa escrita como los sitios digitales en Cuba han recibido
una avalancha de quejas de cubanos que no ven con agrado las nuevas
restricciones aduaneras a los bienes que llevan los viajeros a la isla,
como reporta la agencia de prensa AFP. Las medidas, que entrarán en
vigor el 1 de septiembre de 2014, restringen la cantidad de artículos
que un viajero puede ingresar al país, o a través de envíos postales.

En un repaso a las quejas, expresadas por lectores del periódico del
partido comunista se lee que para los cubanos las medidas son
“incomprensibles; alejadas de la realidad cubana; injustas, porque
abarcan a infractores y a quienes no lo son; demasiado administrativas,
por lo cual favorecerían al germen de la corrupción”.

Un lector que se identificó como Manuel Frómeta Lores dijo que él piensa
“que en efecto, con estas restricciones vamos para atrás en lo que se
refiere a la apertura y a la actualización del modelo económico. Creo
que sería revolucionario si se aplicasen impuestos razonables (tampoco
excesivos) según el monto de artículos importados. La medida en cuestión
deja entrever más ánimo de impedir que de regular y ayudar”.

Y agregó: “Las importaciones de artículos ayudan siempre a suplir
carencias nacionales, a atender a necesidades puntuales y preferencias
de ciertas poblaciones y personas -en lo que MINCEX ha demostrado total
ineptitud-, y, aunque solo un grano de arena, sería una forma de burlar
el bloqueo. De manera que la medida es otra forma de “autoembargo” que
tanto ha afectado a nuestro pueblo durante años”.

Teru escribió en Granma: “No le den más vueltas. Todo el mundo sabe que
las altas instancias pueden derogar la ley si lo quisieran. Es infantil
poner a la Aduana de chivo expiatorio. Ellos solo ejecutan. Que no haya
importación independiente, que los salarios no alcancen, que los precios
estén por las nubes, no es culpa de la Aduana”.

??Otro lector que se identificó con sus iniciales, FG, manifestó que
“las medidas sí nos afectan también a los que viajamos y sólo llevamos
cosas para la familia. Yo por ejemplo llevo únicamente mis 30kg, y
algunas medicinas. Si quiero llevarle un televisor de 32? a mi madre
anciana, ya no me cuesta 150 CUC, sino 250 CUC, la diferencia es de 100
CUC que es bastante dinero, no son moneditas. Ya en 150 CUC estaba
pagando el televisor casi al doble, ahora a 250 se me hace imposible
hacerlo pues los salarios en el extranjero no son altos y hay una crisis
económica global. En 150 CUC ya estaba muy bien pagado a la aduana, me
parece excesivo que lo hayan subido más”.

Evaristo dijo que “todas esas medidas tienen como objetivo proteger al
monopolio de las TRD, que venden productos de bajísima calidad a precios
exorbitantes. Eso, que también se mencionó en el debate, ni siquiera se
menciona ahora. Eliminen la causa, para que vean que los viajeros solo
traerán dinero, como se hace en el resto del mundo. Los únicos que
viajan cargados como mulos, son los cubanos. Den licencia para importar
a otros, cobren los impuestos, y se acabó el problema. Otra cosa, que no
nos tomen por tontos, esas medidas se tomaron por imposición de los
mismos que mantienen el monopolio. La aduana por sí misma no tomaría
semejante medida. Así que, los abusos que continúen y las protestas les
entran por un oído y les sale por el otro. ¿Cuándo va a terminar esa
arrogancia?”.

Una cubana apellidada Moncada dijo que ella ha “renunciado a volver
mientras sea ciudadana de segunda clase en el país en que nací, sin
dejar de amarlo, pero no puedo soportar la injusticia y el maltrato por
“mi gente” (deben pensar que tenemos estómago de hierro, pero no, sobre
todo los que nada traficamos ni trapicheamos, que somos la mayoría, sin
dudas)”.

Manuel Barrueta, también lector de Granma, considera que “lo que ha
regulado la Aduana General de la República es un nuevo bandazo. Son
demasiados frecuentes las medidas. Evidentemente, en ningún otro país se
hacen tantas variaciones en contra de las importaciones. El propósito
evidente es que se compre y gaste en los mercados existentes en el país,
pero también es evidente que no se toma en cuenta la pésima calidad y
los altísimos precios (hasta cuadruplicados) de los productos en oferta.
El sentido principal del proceso revolucionario cubano es favorecer el
bienestar del pueblo. No creo que con estas medidas se contribuya a ello”.

?Irais Aldana dijo que para ella “es absurdo que se sigan implementando
estas medidas y que no acabe de aparecer el mecanismo de regulaciones y
cobro para la entrada al país de mercancías con fines comerciales. Estoy
casi segura que un porciento altísimo de los cubanos que tratan de
comerciar se ajustaría a estas medidas y se evitarían esas violaciones
que nadie acaba de encontrarle solución”.

Víctor escribió: “Gracias a Granma por preocuparse y dar información a
sus lectores y a todo el pueblo, las medidas fueron tomadas y nadie las
va a cambiar, que pena perder credibilidad en nuestras instituciones,
gracias una vez más”.

Los subjefes de la Aduana cubana, Idalmis Rosales Milanés y Miguel
Núñez, entrevistados por el periódico, afirmaron que parte de su misión
es vigilar las violaciones de las reglas de ingreso de productos, y que
esta oficina pública “no puede ser la vía para abastecer las actividades
de distintas formas de gestión no estatal como los cuentapropistas. Para
eso habría que pensar en una fórmula o norma que permita la importación
con carácter comercial”.

La agencia de noticias AFP indicó que la medida de la Aduana cubana
intenta frenar “un mercado informal que floreció por el
desabastecimiento y altos precios en las tiendas estatales, donde
cualquier producto vale tres o cuatro veces más que en otros países. Las
empresas del Estado son las únicas autorizadas a importar productos con
fines comerciales”.

Debemos destacar que las quejas de los cubanos llegaron también al
periódico estatal Juventud Rebelde. Alguien identificado como Alex
escribió: “Wuao!!! Todavía seguimos con mentalidad cerrada de la época
de la URSS, ninguna economía sobrevivió a esos métodos. ¿Qué queda hoy?
¿Cómo vamos a disminuir las importaciones en un país donde se consume
más de lo que se produce? ¿Cómo le vamos a decir a nuestros hijos en el
hogar que no pueden traer cosas para el mismo hogar? ¿Cómo nos vamos a
pelear con el dinero? Se lleva mucho tiempo utilizando pretextos para
tomar medidas que conducen a la insatisfacción de la población, por el
alza de los precios y la escases. ¿Queremos períodos de escases?”

Otra llamada Raquel estima que “esas leyes son muy injustas para todos,
tanto los que viven dentro como fuera. ¿Será posible que los que
viajamos una vez al año, no podamos llevarles presentes a los que
queremos ayudar? Y si es el envío postal ni que decir pues desde Suecia
se pagan muy alto los precios para una entrega rápida y la Aduana de
Cuba se demora hasta un mes para entregarlos; deberían analizar muy
bien, pues no pueden juzgar a los que viajan hasta 30 veces al año igual
que a los que viajan una sola vez. Además, afectan al Mayor por ciento
de la población”.

Mariela Rosabal Gómez, quien presta servicio en el extranjero, mostró su
disgusto. “¿Por qué a los colaboradores cubanos nos incluyen en esas
regulaciones? Tenemos hijos, esposo, hermanos, sobrinos, y amistades;
queremos llevarles un presente y con estas regulaciones no nos dan
opciones, sufrimos el estar lejos de la familia y además el no poder
llevarles presentes, deberían tener otras concepciones con nosotros”.

Raycel señala que no cree “que es una buena idea pues la importación de
artículos crea muchos negocios y genera trabajo y dinero a la población.
Las tarifas de entrada de artículos a Cuba es muy alta ya!! Debieran
concentrarse en cómo hacer competencia al Mercado, no eliminarlo. Al
final el afectado es el pueblo cubano, el dinero siempre se queda en casa”.

Emilio plantea que “respetando el criterio de los demás y el propio del
autor del artículo, considero que el procedimiento de la Aduana en Cuba
dista mucho del funcionamiento de este tipo de organismo en el mundo
entero. Considero además que el origen de las denominadas “importaciones
con carácter comercial” se basa en la insuficiente, errática y anticuada
gestión por parte de las entidades estatales encargadas de abastecer la
red de comercio minorista, lo cual propicia que esta última no sea
competitiva. Finalmente decir que la solución del problema es ser más
eficientes, lo cual se logra con una correcta administración y no
llenando de letras papeles para convertirlos en resoluciones que
únicamente perjudican a la población”.

Source: Las quejas de los cubanos por restricciones aduaneras | Cubanet
-
http://www.cubanet.org/noticias/las-quejas-de-los-cubanos-por-restricciones-aduaneras/

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