Corrupción – Cuba – Corruption
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Abogados apelarán sentencia contra empresario canadiense encarcelado en Cuba

Abogados apelarán sentencia contra empresario canadiense encarcelado en Cuba
NORA GÁMEZ TORRESNGAMEZTORRES@ELNUEVOHERALD.COM
10/09/2014 5:43 PM 10/10/2014 6:21 AM

Los abogados del empresario canadiense Cy Tokmakjian anunciaron el
jueves que apelarán la sentencia de 15 años a la que su cliente fue
condenado en Cuba por presuntos actos de corrupción, según informó la
empresa Tokmakjian Group, con sede en Toronto.

El Tribunal Supremo cubano tendrá que decidir si ratifica o no la
condena al empresario de origen armenio quien, tras haber realizado
negocios con Cuba por más de 20 años, fue detenido en septiembre del
2011 y sentenciado “por delitos de cohecho y falsificación de documentos
bancarios y de comercio de carácter continuado, actos de perjuicio de la
actividad económica o la contratación, actividad económica ilícita,
tráfico de divisas, estafa y evasión fiscal”, según informó la semana
pasada el diario oficial Granma.

“Cy Tokmakjian fue detenido injustamente y ha tenido suficiente
sufrimiento”, dijo Lorne Waldman, una abogada canadiense de derechos
humanos, que está asesorando a la familia. “Continuaremos trabajando con
el gobierno canadiense para que nos ayude a obtener su liberación”, agregó.

Por su parte, la familia envió un comunicado en el que sostiene la
inocencia de Tokmakjian y afirman que este es un “empresario respetable”
que ha sido “víctima, junto a otros empresarios extranjeros, de las
luchas internas por el poder dentro del cambiante régimen cubano”.
Asimismo añaden que las autoridades cubanas han negado sus derechos
humanos y civiles fundamentales.

Documentos de la defensa obtenidos por el Nuevo Herald se centran en el
hecho de que la justicia cubana procesó criminalmente al empresario
canadiense por acusaciones que debían ser dirimidas en una corte de
arbitraje de comercio.

Litigios sobre demoras en la entrega de maquinaria o ayuda técnica no
ofrecida, son asuntos comerciales, no criminales, afirman los abogados
cubanos contratados por el canadiense, y las empresas estatales cubanas,
que en teoría son independientes del estado, podían establecer querellas
en las instancias correspondientes.

Los abogados subrayaron que el Estado estaba intentando subsanar la mala
gestión de sus empresas y reclamar “por prácticas u operaciones que
debían haber estado incluidas en los contratos”, pero no lo fueron, por
lo cual era “incorrecto” desde el punto de vista legal, reclamar
responsabilidades que las partes no acordaron previamente.

Uno de los abogados defensores, Ramón de la Cruz Ochoa, destacó que
existía “un gran riesgo” al presentar estas acusaciones “desde un área
gris, indeterminada, desde la cual cualquier incumplimiento de contrato
podía ser procesado en una corte criminal”.

Un inversor importante

Varios medios de prensa y políticos canadienses han cuestionado la
sentencia al empresario y la confiscación de $91 millones en cuentas
bancarias y propiedades, en un momento en que el país está buscando
agresivamente inversión extranjera para su nuevo puerto del Mariel y
otros proyectos como los 29 campos de golf que quiere construir.

En ese mismo proceso fueron condenados otros dos ejecutivos de la
empresa Tokmakjian Group, con sede en Ontario, así como funcionarios
cubanos, entre ellos el ex-viceministro de la Industria Azucarera,
Nelson Labrada, quien debe cumplir una sentencia de 20 años de cárcel.

“Hechos como estos en los que se involucraron ex funcionarios cubanos y
empresarios foráneos que, a través de dádivas y prebendas, crearon
mecanismos de sobornos y compromisos con el propósito de obtener
beneficios patrimoniales ilegítimos, no tienen cabida en la sociedad
cubana”, indicó la nota oficial de Granma.

Para Johannes Werner, editor de CubaStandard, una publicación con sede
en Miami sobre negocios en Cuba, este juicio puede ser el fin de una
etapa de lucha contra la corrupción en la gestión de Raúl Castro y que
tendría como objetivo mandar “una señal fuerte sobre el control durante
un período complejo de transición”.

El Tokmakjian Group se consideraba el segundo inversor canadiense más
importante en Cuba, después de Sherritt, con al menos $80 millones en
ventas anuales.Tomakjian distribuía vehículos Hyundai e Isuzu en Cuba,
en su mayoría para las industrias de la construcción, el transporte y la
minería, y tenía dos instalaciones de mantenimiento de motores de
camiones en la isla.

Sobre otros cargos más graves, la defensa alega que la fiscalía no
presentó evidencia de los fraudes y supuestos daños causados a la
economía cubana. Los cargos de evasión fiscal no procederían pues
Tokmakjian International Inc. estaría basada en Barbados, con el que el
gobierno cubano tiene un acuerdo fiscal, y la oficina de Tokmakjian
Group Inc. no tenía estatus de “representación permanente” en Cuba ni
tenía potestad para finalizar acuerdos o tomar decisiones que afectaran
a la compañía.

La defensa insistió en que, ni el canadiense ni las compañías
extranjeras que él representaba, fueron notificadas de la deuda fiscal
que supuestamente tenían con la Oficina Nacional de la Administración
Tributaria. También criticó otras ambigüedades sobre la delimitación de
la responsabilidad en los daños civiles que se le imputaban pues, en
cualquier caso, eran las entidades comerciales, y no el empresario como
“persona natural”, quienes debían pagar en primera instancia por los
supuestos perjuicios.

Adicionalmente, el caso de Tokmakjian pone en el centro de la mira la
situación anómala de los trabajadores cubanos en estas empresas con
capital extranjero. En ese sentido, la defensa subrayó que las
autoridades cubanas confundían corrupción con “modos tradicionales de
incentivar o recompensar el trabajo de las personas”.

Salarios paralelos

Los empresarios extranjeros no pueden contratar libremente a su
personal, sino que deben usar una agencia de empleo estatal, ACOREC, que
realiza los contratos con altísimas tasas de ganancia, pues aunque los
empresarios deben pagar salarios en divisas, los empleados reciben
salarios en pesos cubanos muy por debajo de lo que cobra la agencia. Los
inversores extranjeros conocen esta situación y usualmente ofrecen un
segundo salario a sus empleados , en dólares o su equivalente, para
evitar la falta de productividad que plaga a la economía estatal cubana.

En el caso de Tokmakjian, alrededor de dos millones de dólares fueron
empleados para “sobornos” a los trabajadores entre el 2008 y el 2011,
según la fiscalía. Pero de acuerdo con la defensa, esto era conocido por
las autoridades cubanas.

Asimismo, los abogados alegaron que las supuestas vacaciones pagadas en
Varadero a Labrada, eran en realidad vacaciones ofrecidas a su esposa
Madeleine Cuesta Cabrera, empleada de Tokmakjian Group, y no fue el
único caso, pues esa vacaciones formaban parte de una “política de
incentivos” de la compañía con sus empleados.

Más dudosos son los $5,000 que la fiscalía dice que Tokmakjian pagó a
Labrada, pero sus abogados sostienen que fue una “ayuda” que el
empresario ofreció a la hija de Cuesta Cabrera que estaba “reparando su
casa”.

Pero la falta de información sobre el caso no permite conocer los
pormenores de las pruebas presentadas por el estado cubano en el juicio.
Según reportó Reuters, la sentencia de 168 páginas, describía un patrón
de sobornos a empleados y funcionarios cubanos para obtener contratos
ventajosos. En el juicio, la defensa había proveído una lista de las más
de 12 instancias que debía recorrer uno de esos contratos antes de ser
aprobado por las autoridades de la isla.

En rueda de prensa, el vicepresidente financiero de Tokmakjian Group,
Lee Hacker, dijo que las autoridades cubanas pidieron $55 millones, más
los activos de la compañía, a cambio de liberar al empresario, pero el
trato no fructificó porque la compañía no tenía ese dinero y Tokmakjian
insistió en declararse inocente de todos los cargos.

El gobierno cubano también encarceló a otro empresario canadiense,
Sarkis Yacoubian, dueño de la empresa importadora Tri-Star Caribbean,
pero éste decidió cooperar y describió las prácticas de corrupción en
Cuba. Yacubian fue condenado a nueve años pero luego fue “expulsado” de
la isla a inicios del 2014.

Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter por @ngameztorres

Source: Abogados apelarán sentencia contra empresario canadiense
encarcelado en Cuba | El Nuevo Herald –
http://www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article2640106.html

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