Corrupción – Cuba – Corruption
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El Mundo se ha vuelto loco

El Mundo se ha vuelto loco
[17-09-2015 23:42:10]
Delia Fiallo

(www.miscelaneasdecuba.net).- A largo del tiempo siempre han ocurrido
hechos que nos causan sorpresa, sensación, estupor, curiosidad, porque
se apartan de lo que elementalmente acepta como natural la mente humana.
Pero en los últimos años se han agolpado cosas, de veras tan
increíbles, que de repente me surge una duda inquietante. ¿Será que el
mundo se ha vuelto loco? Porque por ejemplo, vamos a empezar a
enumerarlas para poder analizarlas mejor.
1) Yo me asombro de que Barak Hussein Obama, nuestro presidente,
haya declarado hace unos meses a Venezuela un país “peligroso” para los
Estados Unidos por su falta de libertad de expresión y derechos humanos,
y simultáneamente a eso iniciara un sorpresivo restablecimiento de
relaciones con Cuba, donde hace cincuenta y seis años no existen
libertad de expresión ni derechos humanos.

2) Yo me asombro de que veinte ex-presidentes se hayan agrupado
contra Nicolás Maduro y esos mismos señores, elegidos democráticamente
por sus pueblos, hayan tolerado, simpatizado y ayudado a los hermanos
Castro a mantener la tiranía más larga y sangrienta de este continente.
Aclaro que no simpatizo con Maduro, en una entrevista me preguntaron qué
opinaba de algo que él había dicho y mi respuesta fue: “Yo estoy en
contra de todo lo que diga Maduro”.

Pero vamos a ver, cuántos venezolanos ha ejecutado Maduro frente a un
paredón de fusilamiento? Ninguno. ¿Cuántas víctimas tiene en su haber?
No creo que lleguen a cien, caídos en enfrentamientos callejeros.
¿Cuántos prisioneros de conciencia han muerto en sus cárceles a
bayonetazos, golpizas o falta de atención médica? Y resulta triste
decirlo, pero por que engañarnos, no hubo trampas. Votaron por él
porque era el heredero de Hugo Chávez, de modo que aunque de hecho
resulte un tirano, es un gobernante elegido libremente, del cual
esperamos salir pronto gracias a la voluntad de rectificación del
inteligente y valeroso pueblo venezolano. Pero nada que ver con Cuba,
señores veinte ex-presidentes, y ustedes nunca se agruparon contra la
inconcebible dictadura de los Castro. ¿Cómo explicarlo? ¿Cómo
entender que la extraña solidaridad de gente a la que suponemos cierta
grandeza y la indigna complicidad de países ricos y libres haya
permitido que se mantenga en pie lo que una decisión de hombres de
conciencia debió haber derrumbado hace tiempo? No hay respuesta. O
quizás prefiero no encontrarla.

3) Yo me asombro al ver la cantidad de personalidades
internacionales que van a rendirle pleitesía a Fidel Castro. Hace
algunos años la esposa de Mitterrand fue a Cuba a entregarle un trofeo
por ser el… ¿El qué? ¿Tirano, dictador?…que más tiempo había “gobernado”
a un país. En el pasado mes de mayo estuvo allá el presidente actual
de Francia, François Hollande a reverenciarlo. Más recientemente lo
visitó el presidente de Serbia para condecorarlo con la Banda de la
Orden de la República de su país. Y dijo emocionado: “Cumplí mi sueño
de ver al Comandante”. ¿Por qué lo respetan? ¿Por qué lo admiran? Como
guerrero no puede ser, porque Fidel siempre llegó tarde a la batallas.
Cuando el asalto al Moncada murieron combatiendo soldados y milicianos,
además de los militares enfermos que estaban ingresados en el hospital
del cuartel, a quienes los asaltantes sacaron y fusilaron, pero a Raúl y
Fidel los apresaron vivitos y coleando en la Granjita Siboney, desde
donde no podían ni oírse el ruido de los disparos. Sus operaciones de
combate el Comandante las dirigía estilo Capitan Araña, embarcando a sus
hombres y él quedándose en tierra. Fidel desde muy joven quiso
DESTACARSE en cualquier cosa. Trato de ser pitcher, basquetbolista,
presidente de la Federación Estudiantil Universitaria, y aunque luchó
mucho por conseguir esto último no pudo lograrlo, porque como dice el
gran Herrera Luque, sus compañeros de estudios de aquella época no le
vimos “el carisma”. Recuerdo que una vez estábamos mi amiga Graciela
Barraqué y yo sentadas en las gradas altas del Stadium Deportivo,
repasando materias entre clases, y lo observamos subiendo de grupito en
grupito y hablándoles algo. Al llegar junto a nosotras nos rogó con
acento melifluo: “¿Ustedes van a votar por mí? Anden, voten por mí”.
¡Qué gran desconsuelo tengo por no haberle dado un empujón en aquel
momento para que rodara por las escalinatas hasta abajo?.

Supongo que muchos recuerdan que el policía universitario Mongo el
Diablo lo despojó de la pistola 45 que acostumbraba llevar para hacerse
el guapo. Y también que al ponerle en aviso un amigo de que iban a
matarle corrió a pedir ayuda a la UIR resultando que Tro y Jinjame se
presentaron en la FEU para advertir que ellos estaban protegiendo a
Fidel y si algo le pasaba iban a tomar represalias. Si valiente no fue,
inteligente mucho menos, ¿porque quien siendo inteligente toma un país
como lo era Cuba , próspero, feliz, con un futuro promisorio y lo
convierte en un pueblo hambriento, andrajoso y sin esperanzas, que
después de tanto robar solo ha podido sobrevivir recibiendo limosnas de
Rusia, de Venezuela y de los “gusanos del exilio”?

Si acaso, lo único que puede reconocérsele a Fidel Castro es su
habilidad para darle a la lengua durante horas profiriendo mentiras con
un gran poder de convicción. (Bueno, igual que Hitler). Y como ese
poder le falló una vez, cuando acudió personalmente a convencer a tres
negritos de que abandonaran la lanchita de Regla en la que intentaban
huir de Cuba, y ellos se negaron, su ego no pudo soportar tremendo
fracaso y sin llevarlos a juicio los mandó a fusilar. (Recuerdo a la
mamá de los muchachos declarando bañada en lágrimas: “Yo adoraba al
Comandante, ya no porque me mató a mis hijos”. Pobrecita, pero mientras
mataban a los hijos de otras madres, no le importó). Por Dios, de veras
hay que estar loco para sentir por semejante personaje un átomo de
admiración. Y menos de adoración.

4) Yo me asombro de que se habla de Cuba como una islita
indefensa, echando un manto de olvido sobre su acendrada vocación
terrorista. Los hermanos Castro enviaron mercenarios a pelear en Angola,
África, Nicaragua, Bolivia, y cuando volvían cadáveres los sepultaban
calladamente sin abrir los féretros, sin honores, sin velorios
familiares, sin un último beso. Ellos ayudaron a las FARC, a Sendero
Luminoso, a Farabundo Martí, a cuanta violenta guerrilla hubo,
reclutadores de niños y sembradores de minas personales. Aunque ya Cuba
no dispusiera de armas para perpetrar sus “hazañas”, sigue teniendo una
más poderosa y dañina, su ideología, que ha corrido como un veneno por
las venas de la América Latina, llevando a muchos países a echar a un
lado sus conquistas democráticas para tomar como guía el anacrónico y
fracasado modelo cubano. De todos modos, el reciente “lleva y trae” de
dos buques , uno saliendo de Cuba rumbo a Corea del Norte con 240
toneladas de material bélico sin declarar oculto bajo sacos de azúcar y
otro viniendo de China hacia Cuba con 100 toneladas de pólvora, 2,5
millones de fulminantes, 99 núcleos de proyectiles y cerca de 3,000
casquillos para la construcción de cañones de artillería, sin declarar y
disimulados entre cajas de cereales, ha traído a la actualidad una de
aquellas viejas mentiras del Comandante : “¿Armas para qué?” Después de
algunos incidentes y el consabido escándalo internacional, esta historia
terminó como en mis telenovelas cuando los 15 contenedores de explosivos
fueron descargados felizmente en el Puerto del Mariel el 28 de Abril
pasado. ¿Y no era que la Isla debía portarse como una buena muchacha al
menos durante los últimos seis meses para que le fueran perdonados sus
pecados? Pues a pesar de lo anterior, que son hechos muy reales, para
decirlo en términos de acuerdo al tema y en buen cubano, el señor Obama
dio tremenda “cañona” y por sus tambores sacó a Cuba de la lista de los
países que patrocinan el terrorismo. (Me curo en salud, porque ahora
hay que tener cuidado con lo que se dice, lo de los “tambores” es
refiriéndome al formidable aparato promocional del presidente y no a
otra cosa)

5) Yo me asombro de un artículo escrito hace poco por Fabiola
Santiago, a quien admiro y he sentido muy cercana a mi cubanidad, donde
ella acusa al Partido Republicano de montar “rabietas” para usufructuar
a su favor “las emociones del exilio”. No, Fabiola, el Partido
Republicano no se aprovecha del sufrimiento del pueblo cubano, más bien
respeta su dignidad y su dolor, y estoy plenamente convencida de que
jamás se hubiera prestado a complotar secretamente durante 18 meses para
tomar una decisión sobre Cuba que debió ser consultada con los cubanos.
Resulta evidente que un gran sector de la población latina no simpatiza
con las “ideas” de los republicanos. Yo les acredito que estando
conscientes del costo político y el riesgo electoral que afrontan, ellos
mantienes firmemente sus ideas porque creen en ellas, porque sienten que
con ellas protegen los valores por los que lucharon los fundadores de
esta nación, los principios que hicieron grande a este país, porque lo
aman como es y tienen la honestidad y el valor suficiente para
defenderlo y preservarlo por encima de cualquier otro tipo de
ambiciones. Me da orgullo pertenecer a un partido que demuestra un gran
civismo al no tramitar convicciones por votos. Muy distinto a lo que
hace la señora Clinton, a quien no parece importarle el destino de su
pueblo y sin escrúpulos es capaz de prometer cualquier cosa con tal de
hacer realidad el sueño dorado de su vida. Y volviendo contigo, querida
Fabiola (me da pena que ya te estés quedando “sin azúcar”), a mí no me
emocionó ni un tantico la visita del señor Obama a la Ermita de la
Caridad, y si hubiera estado allí habría aprovechado para preguntarle:
“Presidente, y que ha sido de aquél, su pastor, Jeremiah Wright , de
la iglesia que usted frecuentó durante muchos años, que en sus sermones
decía a gritos que a los Estados Unidos de América no había que
bendecirlo, sino maldecirlo? “!God damn América!”. Francamente la tal
visita me pareció un gesto hipócrita y calculado para congraciarse con
los “viejos exiliados” que no estamos precisamente conformes con su
decisión. Aquellos que al tener que abandonar nuestra patria “hicimos”
otra Cuba en Miami, pero a los que después de todo no hay que tener en
cuenta porque como dice Alejandro Armengol “ya son pocos y cada vez
menos”. Voy a terminar este comentario volviendo a lo de las
“rabietas”, confesándoles lo mucho que me divierte pensar en las que
debe estar teniendo Fidel Castro, cuando después de más de medio siglo
de adoctrinamiento científico y a palos ahora oye que su “hombre nuevo”
ya no grita “!Yankees, go home!”, sino “!Yankees, come back!”.

6) Yo me asombro de que a estas alturas cada cierto tiempo salga
alguien tildando al expresidente George Bush de irresponsable y estúpido
por haber desatado una guerra inútil contra Irak buscando unas armas de
destrucción masiva que no existían. No las encontraron, pero sí las
habían. ¿Se olvidan de que Irak usó armas químicas contra los kurdos y
los chiitas, de que invadió Kuwait, de que intentó una central atómica
en 1982? ¿Se olvidan o quieren olvidarse de la aldea con sus calles
llenas de muertos envenenados por el gas sarín? ¿Se olvidan o quieren
olvidarse de que poco antes de desembarcar las tropas americanas se
vieron grandes rastras cubiertas de lonas dirigiéndose a Siria? ¿No han
leído o prefieren ignorar la lista que hizo la gran y bien documentada
escritora Oriana Fallaci en su libro “La Rabia y el Orgullo” en el año
2001, del arsenal destructivo que poseía Saddam Hussein? Gérmenes y
bacterias para esparcir la peste bubónica o la lepra o la viruela o el
tifus, enormes depósitos de ántrax, inmensas cantidades de gas nervino,
en fin, todas las posibilidades de una horrorosa guerra biológica. No
se acuerdan o no quieren acordarse de las declaraciones de dos militares
americanos que aparecieron en la prensa el año pasado, reconociendo que
sí había armas en Irak, pero que habían decidido negarlo por “razones
políticas”. ¿Cuáles pudieran ser esas razones? ¿No será que fue el
propio ejército americano quien le proporcionó ciertas armas a Saddam
Hussein para ayudarlo a destruir a un enemigo común? La guerra es
despiadada y dicen que ella “todo se vale”. Pero eso podría explicar el
silencio de George Bush ante las falsas acusaciones que se le han hecho
y hasta el de Jeb Bush ahora, cuando recibe algún ramalazo con la
intención de perjudicarlo en sus aspiraciones presidenciales. Es lógico
pensar que para defenderse o justificarse, ellos no sean capaces de
revelar un secreto de estado que pudiera echar una mancha sobre esta
nación, que por encima de todo desean sea respetada.

7) Yo me asombro cuando veo al presidente Obama fabricando
hechos históricos apresuradamente con el propósito de enriquecer su
legado político. Su legado no lo va a honrar porque será producto de
concesiones cobardes, humillantes y peligrosas. Con respecto al hecho
de dárselo todo a Cuba gratuitamente en un supuesto propósito de cambiar
la forma dictatorial y represiva en que los Castro gobiernan la Isla,
cito una frase del admirable comentarista Carlos Alberto Montaner:
“Cuando despierte de su sueño, al igual que el dinosaurio del cuento de
Monterroso, la dictadura cubana seguirá ahí junto a su cama,
imperturbable y feroz, muy satisfecha de haberle ganado la partida a su
secular enemigo”. En cuanto a sus negociaciones con Irán tengo varios
comentarios igualmente valiosos. Uno del senador Lindsey Graham que
dice: “El acuerdo es mucho peor de lo que jamás me hubiera imaginado y
será una pesadilla para la región, nuestra seguridad nacional y
eventualmente para todo el mundo”. Otro, de Jeb Bush: “El acuerdo
proveerá más de 100,000 millones de dólares en alivio de sanciones
económicas, insuflando vida a un régimen malévolo y corrupto”. Otro del
presidente de la Cámara de Representantes John Boehner: “En mi opinión,
el presidente Obama abandonó su intención inicial de obtener un buen
acuerdo”. Otros, de Roland J Behar: “Ninguna infraestructura nuclear
será desmantelada y las centrifugadoras se mantendrán girando…las
verificaciones son imposibles de realizar, ya que Irán no está obligado
a abrir sitios militares para que se realicen las mismas….se le
permitirá a Irán continuar la investigación y desarrollo (R&D) sobre
centrifugadoras avanzadas y misiles balísticos transcontinentales cuyo
propósito es llevar cargas nucleares…no repitamos el error que
cometimos con Corea del Norte hace 20 años, a pesar de todas las
promesas y toda la retórica esperanzadora, Corea del Norte tiene la
bomba atómica para utilizarla ellos mismos, para vender al mejor postor
y para amenazar al mundo…recuerden que Irán está dirigido por fanáticos
inspirados en fantasías apocalípticas y dispuestos a revertir el orden
internacional”. A propósito, cito unas advertencias de Frank Calzón:
“La iniciativa de Obama es una buena idea para el futuro de las
dictaduras en el continente. También es una buena idea para los
terroristas. El mensaje práctico es que Obama ha levantado la bandera
de la impunidad”. Copio las sabias palabras de José Azel: “Cuba e Irán
han entendido la ambivalencia (mi más cortés término) en nuestros
valores de negociación, y han endurecido sus posiciones negociadoras.
Creer que nuestros valores fundamentales son flexibles herramientas de
negociación es una valoración que daña profundamente nuestra psiquis
nacional. Nuestros valores nunca se deben negociar”. Y un último y
acertado comentario de Ramón A Mestre: “Obama no estará en la Casa
Blanca para asumir las consecuencias de su fe en el llamado
“engagement”…sus sucesores tendrán que encarar los problemas generados
por las relaciones inéditas con Cuba e Irán”. Respecto a Cuba yo pienso
que será lidiar en el futuro con los “herederos” de los Castro. Y en
cuanto a Irán, después de todo lo anterior confieso con mucha modestia
que al oír a John Kerry asegurar con toda solemnidad y certeza que Irán
no podrá tener la bomba atómica, me pareció estar oyendo a Enrique Pena
Nieto asegurar con toda solemnidad y certeza que el Chapo Guzmán no
podría volver a escaparse de la cárcel.

8) Yo me asombro, y me asombro no tiene límites, cuando leo un
artículo de Jorge Ramos donde dice, lo copio textualmente: “Los
hispanos, con una fuerza superior a 52 millones, estamos cambiando la
forma en que suena este país. En las calles de todas las grandes
ciudades se escucha el español…En el 2015 habrá 16 millones de votantes
hispanos. Y esos son muchos acentos y muchos votos…Para el año 2050
seremos más de 150 millones de hispanos en los Estados Unidos, según
cálculos del Pew Research Center…Dentro de solo cuatro décadas,
decidiremos desde presidentes hasta alcaldes y tendremos u impacto
enorme en la forma de comer, consumir, trabajar, bailar y hablar en este
país”. ¡Dios mío, si yo fuera nativo-americana estaría pidiendo a
gritos una urgente limpieza étnica! ¿Pero de veras debemos ufanarnos
con esas noticias? ¿Eso es lo que vamos a desearles a los que en un
momento difícil de nuestras vidas nos abrieron generosamente los brazos
y nos pusieron en las manos todas las oportunidades para luchar y
triunfar? ¿Seremos tan ingratos, tan mal agradecidos de querer robarles
lo que han conquistado? Es como si no tienes empleo, no tienes donde
vivir, no tienes que comer, una vecina te brinda un huequito y le sacas
fiestas al marido, te lo acuestas y te quedas dueña de la casa. No, no,
esa pretensión de apoderarnos de este país y determinar sus gustos y sus
leyes, me parece algo tremendamente inmoral y poco ético. Además, si
los Estados Unidos ha llegado a ser lo que es, como es, por que desear
que haya un cambio? Yo creo que cada país tiene derecho a conservar su
identidad, su cultura, sus tradiciones, su música, su idioma, incluso
sus rasgos étnicos.

Cito una frase de Abraham Lincoln: “América nunca será destruida desde
el exterior. Si fallamos y perdemos nuestras libertades, será porque
nos destruimos a nosotros mismos.” Y tenía razón. Lo que no avizoró
fue ese caballo de Troya que ciudadanos irresponsablemente compasivos
están halando por la brida y empujando por el trasero. ¿Será posible
que los americanos pierdan su tierra no en guerras lejanas, sino en su
propio suelo, arrebatada por los que vienen aquí buscando todo aquello
que no encuentran es sus lugares de origen? Los migrantes latinos huyen
de los fallos de sus países latinos: corrupción a todos los niveles,
violencia, altos índices de criminalidad agravados por una tendencia
hacia el sadismo, secuestros, pandillerismo, falta de seguridad, de
asistencia social, de oportunidades para estudiar, para trabajar. Y no
es que alguien mal intencionado les atribuya semejantes cosas, ni
siquiera Trump, el recuento de tantas miserias sociales y morales sale
de sus propios labios. Anta tanto fracaso cabe preguntarse: ¿Será que
los ciudadanos latinos no saben elegir a sus gobernantes? ¿Sera que los
gobernantes latinos genéticamente no sirven para gobernar? Y antes de
que salten susceptibilidades heridas, señalo que salvando excepciones,
hay que ver la cantidad de ellos que en cuanto terminan sus mandatos son
llevados a juicios acusados de malversación, abuso de poder, genocidio y
otras lindezas. Yo soy latina, soy emigrante, pero soy justa porque no
me ciego y de acuerdo a todo lo expuesto planteo la pregunta: ¿Por qué
desear que los latinos decidan el destino de esta gran nación, la
primera del mundo? La respuesta correcta sería: “Vamos a dejar que sean
los propios estado unidenses americanos los que gobiernen a los Estados
Unidos de América. Parece que los “gringos” no lo han hecho tan mal,
porque este es el lugar adonde todos quieren venir. Y si “el sueño
americano” que hasta ahora ha brindado se hiciera irrealizable, a que
otro sitio podrían ir a buscarlo?

9) Yo me asombro al enterarme por la prensa de que 50 mil niños
de 4 a 10 años cruzaron solos la frontera. Si fuera verdad, las 50 mil
madres de esas criaturas merecían que se les quitaran sus muchachitos,
por irresponsables, por haberlos expuesto a toda clase de peligros
terribles. Pero no es cierto, no hubo nada espontáneo, fue una
operación bien planeada y ejecutada por personas sin conciencia,
quienes ven como algo razonable que este país se convierta en el
hospicio del mundo. Ahora aparecen quejas públicas de que los niños
duermen en el suelo porque no hay suficientes camas, tampoco hay
suficientes alimentos para sostenerlos ni medicinas para remediar sus
enfermedades. Y más o menos ocurre lo mismo con esa oleada de millones
de personas que no están preparadas para desenvolverse en una sociedad
competitiva y se convierten en una carga pública. Las más afortunadas
están haciendo “el trabajo sucio que nadie quiere hacer”, mal pagados,
sin reglamentaciones que los protejan, sin leyes que los defiendan.
Ahora mismo acabo de recibir una carta de la United Farm Workers
solicitando alguna contribución monetaria y lo que exponen es alarmante.
Según ellos, quieren llamar la atención sobre un numeroso grupo de
personas cuya salud está en riesgo por tres factores: condiciones
peligrosas en el trabajo que realizan, falta de acceso a cuidado médico
adecuado, indiferencia de sus empleadores ante los problemas que
confrontan. Dicen que las leyes que ellos han tratado de implementar no
se cumplen, y que aparte de estar expuestos esos trabajadores a enfermar
o morir a causa de los insecticidas y fertilizantes que utilizan en sus
labores, tiene que trabajar horas y horas bajo un sol ardiente, a veces
sin derecho a un rato de sombra o a un sorbo de agua. La carta cuenta
varias historias desgarradoras. Y resume: “Demasiadas muertes trágicas
están ocurriendo entre los trabajadores agrícolas en los últimos años”.
Señores, es muy bello “soñar”, pero yo no puedo compartir el
romanticismo con que se trata de justificar una inmigración ilegal y
descontrolada, que se nos escapa de las manos. Entre los derechos que
tiene cualquier país creo que también está el de regular sus fronteras,
recibiendo únicamente a los que puede ofrecerles cuidados de salud,
ayuda social, alimentos, educación y un empleo digno que le permita
desenvolverse y hasta superarse. Es más todavía me preocupa algo;
vamos a suponer que la mayoría de ellos, estando aquí, pueda sobreponer
sus limitaciones y conseguirse mejores empleos, ¿Cómo van a llenarse los
que dejarían vacíos, permitiendo la entrada de otros once millones de
inmigrantes de baja calidad? ¡Es un disparate! Por último, a los que
vienen, algunos consejos, aunque solo sea por aquello de que “más sabe
el diablo por viejo que por diablo”. No alcen el puño cerrado gritando:
“ ¡Si se puede!” Son ilegales, no pueden. A las mujeres: “Controlen su
natalidad, sin el horror del aborto hay formas de programar los hijos
que debemos traer al mundo para poder brindarles las mejores condiciones
en todos los sentidos. Por cierto, una reciente estadística demográfica
alimentada por la inmigración y la naturaleza prolífica de las latinas,
arroja que ya en la actualidad hay mayoría de niños hispanos entre los
recién nacidos. Ultimo consejo con respecto a esto: “¡Espabílense y
hagan más el amor, norteamericanos!”

10) Yo me asombro de oír todas esas voces compasivas o airadas que
se alzan en defensa de los millones de inmigrantes ilegales que han
entrado y siguen entrando a este país porque “vienen buscando una vida
mejor”, y a esos nadie les examina lo pies para ver si los tienen secos
o mojados. Pero los pocos balseros que huyen de Cuba arriesgando sus
vidas en el mar, los devuelven al infierno del que vinieron si no ponen
el pie en tierra firme, sin importar que allá serán castigados sin
piedad solamente porque intentaron ser libres. Ahora leo en la prensa
que el señor Obama “apoya una migración segura, legal y ordenada desde
Cuba.” ¿Solo “desde Cuba”? ¿Por qué no una migración segura, legal y
ordenada desde cualquier país, como siempre debió ser? Francamente no
lo entiendo, como no sea otra complacencia con los hermanos Castro.

11) Yo me asombro de estar escribiendo todo esto pensando que
quizás no salga del papel. Sabemos que manifestarse libremente es un
derecho sagrado que tienen los ciudadanos de este país, incluso amparado
por la Constitución, pero ahora resulta que hasta el Papa ha dicho hace
poco “que la libertad de expresión tiene un límite”. A mí me ha tocado
una experiencia en ese sentido, cuando al quejarme al Nuevo Herald de
que mi artículo “Aquí no ha pasado nada” lo colgaron en la internet del
diario en vez de publicarlo en el periódico como era mi deseo, para que
lo leyeran mis cubanos contemporáneos, recibí un amable mensaje del
señor Andrés Hernández Alende, editor de la Sección Perspectiva, donde
me planteaba que para complacerme debía retirar de mi escrito una frase
que se prestaba “a una interpretación de carácter racista”. Mi
respuesta fue: ”Gracias, no voy a quitar la frase. Dejemos las cosas
como están y aquí no ha pasado nada”. Por supuesto, yo he quedado
vetada en el Miami Herald.

12) Yo me asombro al leer los sí publicados pensamientos y
sentimientos de Jorge Dávila, que de veras me dejaron con la boca
abierta. Dice él:” ¿Y que es lo que debía haber logrado Obama para
quedar bien? ¿Que la Habana, que le ganó la batalla diplomática e
ideológica a Washington a través de América Latina accediera a debilitar
su gobierno aceptando un nuevo puente de plata disfrazado?” Y sigue:
“El país (Cuba) tiene todo el soberano derecho de legislar y organizar
dentro de sus fronteras como le apetezca”. Y sigue: “…con lo que
lograron en la partida ya ganaron: Washington reconoció la legitimidad
de su gobierno, abandonó su política de cambio de régimen, liberalizó el
turismo hacia la isla, permitió acceso a organismos de crédito
internacionales”. Y sigue: “Independientemente de todas la conquistas
sociales de la Revolución Cubana y los triunfos que la propaganda o la
realidad proclaman…” Y sigue: “Es como si la Revolución Cubana, con sus
ansias de justicia social, modernización, riqueza nacional,
industrialización y bienestar para todos los cubanos-su proclamado
objetivo en el 1959- no se hubiera tropezado con la agresión de
Washington, el ominoso embargo americano…” Como que se le fue la mano,
no? Pero hijo, por qué no atraviesas el “mar de la felicidad” y te vas
a ese paraíso que es la Cuba de los hermanos Castro? No, no te irás,
porque todo el mundo nace para algo, ya eres columnista fijo del Nuevo
Herald y estás donde debes estar.

13) Yo me asombro de que la mejor razón que se alega para el
restablecimiento de las relaciones con Cuba es que como los intentos que
se han hecho durante tantos años, los consejos, las advertencias, las
sanciones políticas y económicas no han logrado cambiar la equivocada
política del régimen, entonces vamos a tenderles una mano cargada de
generosidades a ver qué pasa. Eso es como si sabes que a todos los
perros que han tenido tu vecino los ha maltratado, los ha hecho pasar
hambre, no los ha vacunado contra la rabia, les ha puesto un bozal para
que no ladren, los ha matado a palos, y como no pudiste convencerlo de
que no lo hiciera, lo inscribes en la Sociedad Protectora de Animales y
le regalas un chihuahua.

14) Yo me asombro de ver que sin una confesión de culpa ni la más
mínima promesa de rectificación, Obama les regaló a los Castro los
espías cubanos culpables y sancionados por la Corte Suprema de este
país, sacó a Cuba de la lista de los países terroristas, abrió
embajadas, ha estimulado el turismo americano hacia la isla, les va a
quitar el embargo, les va a devolver Guantánamo y les va a dar hasta el
alma.

15) Yo me asombro al ver una fotografía del Papa Francisco, actual
representante de Dios en la tierra, sonriéndole complacido, amable y
feliz a Raúl Castro, mientras le estrecha la mano. Esa misma mano
chorreante de sangre que firmó las ejecuciones en el paredón de La
Cabaña de cientos de cubanos inocentes, que al atravesarles las balas el
corazón caían muertos gritando: “! Viva Cuba libre! ¡Viva Cristo Rey!”

Ni las infinitas concesiones del señor presidente, ni las fervorosas
bendiciones del señor Papa, van a conseguir un cambio en la Cuba
comunista de los hermanos Castro. “Las dictaduras- copio un acertado
comentario de José M. Izquierdo- no cambian nunca su naturaleza
agresiva, injerencista, represiva y peligrosa para la libertad, la paz y
la democracia de los pueblos del mundo”. Y aquí viene a propósito
recordar aquel versito que seguramente muchos conocen: “Árbol que nace
torcido, jamás su tronco endereza porque se hace naturaleza el vicio con
que ha crecido”. La revolución cubana nació torcida y nada ni nadie la
va a enderezar. Ese tronco hay que cortarlo de raíz o dejarlo que se
derrumbe por sí solo y se pudra en la tierra que fue fértil y ellos
hicieron estéril…y que nosotros, los viejos cubanos, tanto amamos y
hemos perdido para siempre. Hazme un ladito, Guillermo I. Martínez, yo
me “sentaré contigo en una esquina a llorar en silencio pensando en el
pueblo de Cuba y en aquellos que son tan crédulos que creen que si uno
les hace favores a los comunistas, ellos va a mejorar el bienestar del
pueblo”. Y les cuento un cuentico que lo mismo viene bien aquí: -Estaba
un escorpión junto a un rio sin poder cruzarlo cuando ve que aparece una
rana y le dice: “Necesito pasar al otro lado, déjame que suba a tu
lomo”. La rana se espanta: “¿Estás loco? Si te permito subir a mi lomo
me vas a picar”. El escorpión le razona: “¿Cómo puedes pensar eso? Si
lo hago, nos moriremos los dos” La rana asiente, convencida: “Es
verdad, sube, que te voy a llevar”. El escorpión se monta en ella y
cuando van por el medio del rio le clava su aguijón. “!Me has
envenenado, ahora moriremos los dos”, grita la rana. Y el escorpión le
responde: “Lo siento, es mi condición.” – Esa es la condición de la Cuba
de los Castro, no pueden evitar morder la mano que se les tiende aunque
signifique autodestruirse. ¡Qué triste es llegar a esa convicción!
Porque lo único que va a pasar con el restablecimiento de las relaciones
es que mientras los turistas americanos beben sus mojitos en el
Floridita, comen lechón en La Bodeguita del Medio, bailan chachachá en
el Tropicana y disfrutan de las infelices jineteras, los hermanos Castro
van a seguir tiranizando a su pueblo, encarcelando as sus oponentes por
el delito de disentir, arrastrando a la Damas de Blanco por las calles,
rompiéndoles los huesos a hombres que protestan con las manos esposadas,
cometiendo impunemente atrocidades y crimines como el derribo de los
Aviones de los Hermanos al Rescate y la muerte de Osvaldo Payá.
Mortifica el abuso, hiere la burla y el descaro de los que en vez de
reconocer su fracaso y pedir perdón, mantienen una actitud de desafiante
arrogancia. Y lo que más duele es la impunidad. Que tanto sufrimiento,
tanta muerte y tanta destrucción no sea sancionada.

Se puede perdonar cuando hay arrepentimiento, en este caso no lo hay.
Por eso yo no transijo, no perdono, no vuelvo la página. Y el lema
delos judíos, PROHIBIDO OLVIDAR, lo hago mío. Que me afilien, al lado
de mi admirado Agustín Acosta, a “la mafia recalcitrante de Miami”, y
hasta voy a aspirar a ganarme un trofeo de “mentecata”. Prefiero
mantener “mi rabia y mi orgullo” en medio de tanta infamante
condescendencia, para al menos tener el consuelo de sentirme entre los
cubanos que todavía tenemos vergüenza y dignidad.

A mis 91 años, yo aun miraba hacia mi patria con ojos de esperanza,
ahora solo queda en ellos una mirada de despedida. La Perla de las
Antillas, la tierra más hermosa que ojos vieron. Adiós, Cuba.

Este artículo ha resultado demasiado largo, porque fue como un desahogo
que empezó y no pudo parar hasta el final. A quien tenga la amabilidad
de divulgarlo por la radio o por un medio escrito, le sugiero que lo
haga por partes, pues en su totalidad puede resultar abrumador.

Tomado del blog de Montaner.

Source: El Mundo se ha vuelto loco – Misceláneas de Cuba –
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/55fb33b23a682e07c0916445#.Vf1YKvmqqko

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