Corrupción – Cuba – Corruption
We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.
Calendar
October 2015
M T W T F S S
« Sep   Nov »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  
Translate (from Es)
Archives

Una propuesta peligrosa

Una propuesta peligrosa
octubre 8, 2015 10:13 am·

San Agustín, La Lisa, Nelson Rodríguez, (PD) Ya he planteado en otras
oportunidades cómo el estado de necesidad impuesto por el gobierno
cubano a su pueblo ha convertido a la sociedad cubana en un antro de
corrupción e ilegalidades. Se ha llegado a un estado de inmoralidad tal
que delitos como la malversación, el fraude, la receptación, la
actividad económica ilícita y muchos otros, lejos de constituir causa de
reproche social como sucedería en cualquier sociedad sana, se han
convertido en motivo de aprobación en el sentir del pueblo, que no tiene
otra opción de subsistencia.

Pero existen otros tipos de corrupción e ilegalidades cuyos fines
resultan repugnantes y lesivos a la dignidad humana y que no
precisamente son cometidos por el pueblo, si no, por los propios
profesionales del derecho, que inducidos por agentes de la Seguridad del
Estado, se burlan de la justicia y del imperio de las leyes con el
perverso propósito de aniquilar la más mínima manifestación de libertad
de los cubanos.

El caso que narraré a continuación pone al descubierto, de manera
irrefutable, la naturaleza corrupta del gobierno cubano y de sus
títeres profesionales del derecho cuando se trata, sobre todas las
cosas, de manipular la voluntad de las personas, que de alguna manera
desafían a la dictadura al enarbolar pacíficamente la bandera de la
libertad.

Después de largos años de estar involucrada en un proceso judicial
perverso, corrupto y amañado por parte de los funcionarios encargados de
la justicia, una digna ciudadana fue forzada, mediante sentencia firme,
a abandonar su vivienda, lo que ha hecho de su vida y la de su joven
hija, un verdadero infierno.

Recientemente, una agente de la Seguridad del Estado se personó en su
domicilio para comunicarle que ya tenía al fin la solución a su
problema, pero conocedora la víctima de la naturaleza diabólica del
gobierno que la reprime, me pidió que en mi condición de abogado, la
acompañara a una entrevista que fuera acordada de antemano por la
referida agente con una competente abogada, del Bufete Colectivo de 21
y E, en el municipio capitalino Plaza de la Revolución.

“Yo no creo en la justicia”, fue una de las primeras frases increpadas
por la competente abogada, lo que tanto a mi amiga como a mí, nos hizo
corroborar nuestras conjeturas: se trataba de una nueva estrategia de la
Seguridad del Estado para intimidar y manipular a la víctima con el fin
de apartarla de su posición contestataria.

Hubo largas discusiones, prorrogadas en tres sesiones de entrevistas,
donde imperaron la prepotencia, la imposición de criterios y los
razonamientos al margen de todo sentido común por parte de la letrada,
secundada por la “bien intencionada” agente de la Seguridad del Estado.
Finalmente, la fuerza de la razón y la justicia triunfaron, al ser
reconocido expresamente, tanto por la letrada como por parte de la
representante del diablo, que la víctima había sido objeto de una gran
injusticia, y que el proceso en el cual había sido involucrada, estuvo
impregnado de múltiples arbitrariedades y había existido una mala fe
evidente.

No les niego que en un momento la ingenuidad se apoderó de mí y vi
ante mis ojos la luz de la esperanza y el fin de las penurias y la
incertidumbre de mi amiga y su hija. Inmediatamente, invoqué el artículo
4 del Código Civil cubano el cual establece que “los derechos que este
Código reconoce han de ejercerse de acuerdo con su contenido social y
finalidad, y no es lícito su ejercicio cuando el fin perseguido sea
causar daño a otro”, sugiriendo, dentro del marco de la ley, la
iniciación de un proceso de revisión argumentado y justificado, según
lo dispuesto en este precepto.

Pero este sentimiento de optimismo me duró poco al ser rechazada mi
propuesta, proponiendo a su vez, una solución deshonesta, verdaderamente
peligrosa, que en su esencia, exhortaba a la víctima a iniciar un
proceso indecente y apartado de la verdad, mediante el cual debía mentir
ante un tribunal y admitir que en vez de una permuta lo que había
realizado era una compra-venta ilegal y en consecuencia, debía valerse
de tres testigos falsos que legitimaran bajo juramento su mentira.

De esta manera, inducían a la víctima a delinquir, si tenemos en cuenta,
por ejemplo, la figura delictiva regulada en el Código Penal cubano
definida por falso testimonio, lo cual fue rechazado enérgicamente por
la digna ciudadana, que puso en alto el valor de la honestidad, el
respeto a las leyes y a la verdad, en contraposición a la naturaleza
perversa e inescrupulosa de los funcionarios y agentes del gobierno.

nelsonchartrand@gmail.com; Nelson Rodríguez Chartrand

Source: Una propuesta peligrosa | Primavera Digital –
primaveradigital.net/una-propuesta-peligrosa/

Tags: , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *