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Economía cubana creciendo… como el rabo de la vaca

Economía cubana creciendo… como el rabo de la vaca
El país se cae a pedazos, pero el régimen anuncia crecimiento
Eugenio Yáñez, Miami | 31/12/2015 11:52 am

Tía Tata cuenta cuentos. Y Marino Murillo, obeso ministro castrista,
habla del crecimiento de la economía cubana. 4 % el año que termina.
Ocho veces más que el promedio de América Latina.
Hacer esa guayaba digerible requiere soporte internacional. Entonces
surge la dama que dirige la Comisión Económica para América Latina
(CEPAL), tal si fuera uno de los esbirros digitales que pululan por
aquí, para asegurarnos que así es, que la Tierra gira alrededor del Sol
y la economía cubana crece gracias a la “actualización” del modelo y
otras artes del birlibirloque. No especulo sobre las razones por las
cuales la directora de la CEPAL acostumbra cantar música compuesta en La
Habana: algún día se sabrá.
Raúl Castro sabe que hay que definir la dirección del golpe principal,
así que ordenó que el 58 % de las inversiones del próximo año se
concentre en áreas económicas “clave”. Y Tía Tata Murillo dijo ante una
comisión de “diputados” de la siempre unánime y servil Asamblea Nacional
del Poder Popular que el régimen invertirá 7.841 millones de pesos
cubanos en 2016, priorizando turismo, energía, petróleo y programas
agropecuarios. Y gracias a las ciencias esotéricas de la alquimia y la
astrología aplicadas al castrismo, las cifras en pesos resultan
equivalentes a dólares del odiado imperialismo.
De los millones de pesos-dólares de Murillo se dirigirán unos 1.300 al
turismo, 711 para energía y petróleo, 606 para programas agropecuarios,
318 para enfrentar la sequía y 304 para (más) infraestructura en el
puerto de El Mariel, lo que representa el 41 % de las inversiones a
realizar. A lo que se agregan inversiones fundamentales, de las que no
se ofrecieron cifras, en saneamiento, producción de azúcar y derivados,
biotecnología y telecomunicaciones. No hubo cifras sobre montos
asignados a inversiones en transporte, carreteras, vías férreas,
infraestructuras, otros puertos, construcciones, mejoras sanitarias,
acueductos, alcantarillados, medidas ambientales ni otros aspectos.
Con el cuento de Tío Murillo se podría esperar, con una buena dosis de
idealismo y candidez, que al terminar 2016 la población, después de una
inversión de casi 713 dólares por cubano, tenga más y mejor acceso a
planes turísticos nacionales, disponibilidad de electricidad estable y
sin apagones, combustible suficiente para las necesidades de
transportación y domésticas, y abundancia de productos agropecuarios en
la mesa (no en las estadísticas), tales como carnes, huevos, embutidos,
pescados, mariscos, leche, mantequilla, quesos, viandas, vegetales,
frutas, arroz, frijoles, maíz, dulces, pan y especias para cocinar, todo
a precios módicos y realistas en los agromercados, sin necesidad de
acudir a la bolsa negra o los sobornos, ni de interminables colas bajo
el sol o la lluvia para poder adquirir los productos.
Aunque no todo será tan fácil. Siempre hay peros contra los proyectos
“revolucionarios”. Primero que todo, el criminal bloqueo imperialista,
que aunque ha sido graciosamente relajado por el presidente de EEUU
durante el último año, todavía no autoriza regalarle dinero a la
pandilla castrista, ni que millones de americanos visiten la Isla y
gasten alegremente su dinero. Ni le han devuelto la Base Naval de
Guantánamo al “pueblo cubano”, ni le han pagado unos 900 mil millones de
dólares por supuestos daños que ese bloqueo ha provocado, causante entre
otras cosas de que en la Isla no haya perejil, calabazas o ajonjolí.
Está además la sequía, que será más aguda que en el año que termina y
afectará a las empresas estatales y las paraestatales Unidades Básicas
de Producción Cooperativa (UBPC), porque producto de siniestros planes
de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Liga Profesional de
Basket Ball (NBA) de Estados Unidos, solamente llueve sobre fincas de
campesinos privados, cooperativistas y usufructuarios de tierras. Y por
si fuera poco, el cambio climático global seguirá afectando los
casquetes polares del planeta y la producción de quimbombó en la Isla.
Habrá también problemas “menores”, que no son responsabilidad del
Gobierno, pues está comprobado que son culpa de Ambrosio el de la
carabina, Genaro al que tumbó la mula, y Matías Pérez con su globo:
permanencia del sistema de doble moneda, corrupción galopante,
emigración permanente y creciente de jóvenes calificados, obligación de
que los inversores extranjeros contraten trabajadores cubanos a través
de una agencia-proxeneta estatal, ausencia de poder judicial
independiente que ofrezca garantía a los inversionistas, contabilidad
“no confiable”, estadísticas poco creíbles y adulteradas,
infraestructura colapsada, telecomunicaciones obsoletas, injerencia
permanente del partido comunista en la economía, y otros detalles sin
demasiada importancia.
Sin contar represión permanente, golpizas a los disidentes,
adoctrinamiento cavernícola, censura cultural, enseñanza dogmática,
prensa domesticada, y otras menudencias que no vienen al caso hablando
de crecimiento económico y éxitos de “la revolución”.
Así que, si además del colosal crecimiento con solamente inversión
nacional en 2015, comenzaran a llegar realmente dólares, euros, libras
esterlinas y yenes en inversiones de los ahora compañeros imperialistas,
las cosas serían tan maravillosas que Raúl Castro podría levantar su
brazo derecho y gritar a voz en cuello algo tan original y visionario
como aquello de que “¡Ahora sí vamos a construir el socialismo!”.
Aunque no, no tan rápido. Siempre hay peros. Ya Raúl Castro advirtió que
la “guerra económica” contra los aliados venezolanos provoca
afectaciones en Cuba, y que habrá “limitaciones financieras asociadas a
la caída de ingresos en los rubros exportables tradicionales por la
disminución de sus precios en el mercado mundial”. De manera que anunció
que el año próximo el embuste tendría que ser menor: crecimiento del 2 %.
Tal vez por aquello de crecer como el rabo de la vaca.
¡Feliz año 2016 para todos los que se lo merezcan!

Source: Economía cubana creciendo… como el rabo de la vaca – Artículos –
Opinión – Cuba Encuentro –
www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/economia-cubana-creciendo-como-el-rabo-de-la-vaca-324448

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