Corrupción – Cuba – Corruption
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Concesiones al castrismo o cordero envenen

¿Concesiones al castrismo o cordero envenenado?
Obama no es un ingenuo y pretende cercar estratégicamente a los Castro.
Lo cual no garantiza que pueda lograrlo
Eugenio Yáñez, Miami | 10/03/2016 5:45 pm

Respeto totalmente a todos los que opinen diferente a mí en el tema de
la visita del presidente estadounidense Barack Obama a Cuba dentro de
menos de dos semanas. Ese respeto, por supuesto, no incluye a los
esbirros del régimen. Por esbirros, no porque piensen diferente.
Entre los cubanos de la Isla y fuera de Cuba se mantiene una gran
polémica. Por una parte, están quienes consideran que la visita a la
Isla es una gran traición que no merece perdón, y que el Presidente está
legitimando la dictadura y santificándole para muchos años más.
De la otra, los que consideran que un presidente de EEUU no puede darse
el lujo de ser ingenuo, y que si lo fuera el establishment no se lo
podría permitir. Por consiguiente, entendamos mejor o peor lo que
pretende Obama con su visita a Cuba, está claro que no va ni a capitular
ante los Castro ni con la intención de legitimar una dictadura de casi
seis décadas, como se repite tan continuamente en la prensa escrita,
radial, televisiva y digital del sur de Florida.
Hace rato era hora de acabar de darse cuenta de que el presidente de
Estados Unidos, sea quien sea, está perfectamente informado de la
realidad cubana, tanto por sus representantes diplomáticos como por sus
servicios de inteligencia, además de toda la información pública a la
que puede tener acceso. No conocerá a los raperos de moda en la Isla ni
sabrá quién es un disidente en un pequeño pueblo del interior, pero el
escenario global del país tiene que conocerlo perfectamente, sobre todo
cuando ha decidido visitar esa nación, por las razones que sea.
Cuando se anunció la visita de Richard Nixon a China a comienzos de los
años setenta no faltaron quienes criticaron la “torpeza” de dejar a un
lado a Taiwán para acercarse al coloso continental. Hasta un titular del
libelo Granma decía: “Tigre de papel pronuncia meloso discurso en Pekín”.
Muchos consideran el “desmerengamiento” comunista en Europa y la URSS
como resultado de las acciones de Mijaíl Gorbachov en la Unión Soviética
y la “guerra de las galaxias” de Ronald Reagan en la década de los
ochenta del siglo pasado.
Sin embargo, fueron los pasos comenzados por Henry Kissinger y Nixon
—sí, sí, el mismo de Watergate— quienes colocaron la cuña inicial en la
“indestructible amistad” de los países socialistas que al final dieron
al traste con el sistema y llevaron a la humanidad a una nueva era que
algunos despistados consideraron “el fin de la historia”, cuando no era
más que otro episodio del desarrollo de la humanidad hacia su destino
indiscutible: un mundo cada vez mejor para compartirlo entre todos.
Obama está intentando lo mismo, en este caso colocar la cuña en Cuba
para desbaratar la estafa populista y demagógica conocida como Alianza
de los Pueblos Bolivarianos de América” (ALBA), con que el Foro de Sao
Paulo, bajo la férula de Fidel Castro y Luis Inacio Lula de Silva
pretendieron revivir el fracaso comunista y destruir la Alianza de Libre
Comercio de las Américas (ALCA) fomentada por el presidente Bill Clinton.
Esa alianza de “revolucionarios” latinoamericanos hace agua en estos
momentos. Cuba no sale del pantano, y Venezuela se hunde cada vez más,
porque Chávez, Maduro y su pandilla han destruido un próspero país con
las mayores reservas petroleras del mundo, y lo han sumido en una
profunda crisis humanitaria, económica, política, social y moral, donde
cada vez la nación resulta más ingobernable y sus gobernantes más corruptos.
Los bolivianos dijeron a Evo Morales que de eso nada, que no habrá
reelección indefinida eternamente, y que en 2020 debe hacer sus maletas
y dedicarse a otra cosa, pero no a presidir el país. Los argentinos
prefirieron a un candidato del cambio antes que continuar con la
corrupción institucionalizada por los Kirchner y sus acólitos. Los
brasileños se cansaron de la corrupción y las inmoralidades de Dilma
Rousseff y Lula da Silva, y pretenden llevarlos a los tribunales. El
demagogo ecuatoriano Rafael Correa ya anunció que no pretenderá
reelegirse de nuevo —después de haberlo hecho varias veces, aunque había
declarado en la televisión de Miami que estaba en contra de la
reelección—, y Daniel Ortega se mantiene en su república bananera entre
corrupción, inmoralidades y demagogia, sin nada concreto que ofrecer a
su población y sin otro proyecto que enriquecerse al máximo y continuar
siendo cacique de la aldea centroamericana. Y los socialistas de Uruguay
y Chile se preocupan más por sus pueblos que por agradarle a La Habana o
Caracas, y como no necesitan petrodólares para subsistir, pueden darse e
lujo de ser de “izquierda” sin caer en el fango “revolucionario”
habanero o caraqueño.
¿Logrará Obama sus objetivos con este acercamiento a La Habana? Difícil
de saber en estos momentos. ¿Es Obama un ingenuo o un tonto con su
política hacia Cuba? Es imposible llegar a presidente de Estados Unidos
en dos ocasiones siendo tonto o ingenuo. ¿El interés por su “legado”
presidencial puede llevarlo a comprometer la seguridad o los intereses
de Estados Unidos? Las cosas no llegan a esos extremos. ¿Tendrá
resultados positivos para el pueblo cubano esta visita? No será mañana,
pasado mañana o la semana que viene cuando se pueda comprobar eso, sino
a largo plazo.
En algún momento se sabrá lo que realmente representó esta visita del
presidente de los Estados Unidos a la Isla.
Si fue un tremendo error, o el cordero envenenado que acabó con el
castrismo.

Source: ¿Concesiones al castrismo o cordero envenenado? – Artículos –
Opinión – Cuba Encuentro –
www.cubaencuentro.com/opinion/articulos/concesiones-al-castrismo-o-cordero-envenenado-325044

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