Corrupción – Cuba – Corruption
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Tocados por ‘la mano de Dios’

Tocados por ‘la mano de Dios’
“Viajan al extranjero, vacacionan en hoteles, compran casas y es a la
vista de todos”
Lunes, enero 2, 2017 | Ernesto Pérez Chang

LA HABANA, Cuba.- Ibrahim fue director económico de una empresa porcina
de Artemisa. Después de 15 años en su puesto de trabajo y sin haber
cumplido la edad de jubilación decidió pedir la liberación de su cargo
para convertirse en trabajador “por cuenta propia”, que es como se le
llama en Cuba al incipiente “sector privado”.

La empresa de Ibrahim, aunque fundada en los años 70, jamás fue
demasiado rentable. Aunque a veces cumplía con los planes de producción
de carne, destinada fundamentalmente a escuelas, hospitales y otras
instancias estatales, rara vez logró ingresos anuales por encima de los
30 000 dólares. En consecuencia, los salarios de trabajadores y
directivos nunca superaron el equivalente en moneda nacional a unos 30
dólares mensuales. Una cantidad que los sitúa a todos, según los
estándares internacionales, en los niveles de pobreza extrema.

No obstante, Ibrahim, así como el director general de la granja porcina,
en menos de 15 años acumuló capital suficiente como para independizarse
del trabajo estatal, comprar una finca apropiada para la cría de ganado,
contratar trabajadores, adquirir tecnología y, por tanto, clasificar,
según los estándares de prosperidad en la isla, como exitoso productor
de carnes destinadas fundamentalmente al turismo.

Aunque Ibrahim dice ser “fiel a la revolución” y apoyar el proceso de
actualización económica de Raúl Castro, quienes lo conocen saben que el
capital inicial de su empresa privada salió del sostenido robo de
recursos a la empresa estatal y que los influyentes contactos que al
parecer cultivó durante sus años de dirigente, le han servido para
esquivar acusaciones y sentirse como tocado por la mano de Dios.

Pero hay que tener en cuenta que a Ibrahim, como a otros “astutos”, los
ampara más la realidad político-económica actual de la isla que las
redes de influencia que supo crear.

La profunda corrupción que nos afecta, más allá del déficit de petróleo
o el decrecimiento de las inversiones extranjeras, pudiera constituir la
variable más determinante en los resultados negativos que, de manera
cíclica, muestran los informes oficiales sobre la economía cubana.

Incluso, basados en opiniones de algunos empresarios extranjeros
establecidos en la isla, sería la corrupción el motivo principal del
fracaso de un buen número de pequeños y grandes negocios.

Pietro Grande, italiano con inversiones en el sector turístico, dice no
haber encontrado dificultades con la legislación actual a la hora de
establecer su empresa, sin embargo, confiesa que tuvo que enfrentarse a
fenómenos de robo, extorsión y chantaje en numerosas ocasiones:

“Son increíbles las formas que han adquirido, las áreas que abarcan. A
veces me daba la impresión que no había otro modo de resolver las cosas
que no fuera acudiendo al soborno. (…) Sin embargo, creo que el sistema
se vendría abajo si esos mecanismos no existieran, como si robar,
engañar fuera un proceso natural (…). Muy pocas cosas fluyen como
debieran y es mejor que no te dé demasiados detalles de cómo hice para
navegar con suerte porque tengo amigos que pudieran sentirse muy ofendidos”.

Patricia fue económica de una planta de producción de lácteos en
Camagüey. Llevaba solo dos meses en su cargo cuando decidió librarse de
sus responsabilidades. Las peripecias que debió realizar para enmascarar
la ineficiencia de su empresa en informes de producción que no traducían
la realidad, más los fenómenos de corrupción que debió esconder tras
sucesivos fraudes la hicieron sentirse en peligro.

“Uno piensa que puede hacer las cosas según las reglas pero a cada paso
que das te encuentras que las verdaderas reglas son otras, y estas te
obligan a cometer un delito tras otro, lo cual es lo normal. (…) Los
jefes te piden que ocultes información o que la alteres para que parezca
que todo marcha bien, y al final la empresa solo es rentable en cifras.
(…) Las pérdidas son millonarias, la producción es desastrosa, sin
embargo, el nivel de vida de los jefes cada día aumenta porque la
empresa existe y funciona para beneficio personal. (…) Viajan al
extranjero, vacacionan en hoteles, compran casas y es a la vista de
todos. Eso te da una idea de lo que pasa, sin embargo, nadie se detiene
a pensar cómo y por qué suceden esas cosas. (…) En las empresas
(estatales) se compra combustible en el mercado negro, se compran piezas
para los carros y a la vez se suministra todo eso y más. Es un círculo
que comienza en las empresas estatales y termina en ellas. (…) No
hablamos de un mercado negro que existe fuera y como competencia a las
empresas estatales, es un mercado negro que surge en la empresa estatal,
y existe por esta, es un verdadero monstruo incontrolable debido a la
empresa estatal y la corrupción que hay. (…) Nadie va a querer que la
empresa estatal desaparezca ni que la economía socialista desaparezca
mientras esta sea imprescindible para sostener el nivel de vida
capitalista que se dan los propios jefes de estas empresas”.

Pareciera que en el fracaso perpetuo de la economía cubana reside la
fuente de prosperidad de miles y miles de personas que hoy son
dirigentes, directores de empresas o simples funcionarios que han
aprendido a sacar provecho del caos.

Habría que plantearse si el fin del embargo económico de los Estados
Unidos no sería visto como un verdadero desastre para muchos
“revolucionarios” y “fidelistas” simplemente porque cambiaría las reglas
en ese juego de corrupción del que todos participamos en menor o mayor
medida, consciente o inconscientemente.

Los expertos en la economía cubana, lo mismo dentro que fuera de la
isla, discrepan en cuanto a las causas de los indicadores negativos
anunciados este diciembre, pero si en algo coinciden es en ignorar o
minimizar el impacto negativo de la corrupción, una palabra que a duras
penas es mencionada en los informes oficiales y solo como un factor
colateral, no como un componente esencial de ese agujero negro donde se
desintegran todos los planes que se han diseñado para hacer reflotar el
país de una vez y por todas.

Source: Tocados por ‘la mano de Dios’ | Cubanet –
www.cubanet.org/destacados/tocados-por-la-mano-de-dios/

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